DECISIÓN INFANTIL

 

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Hacía casi dos milenios que lo habían crucificado, pero el niño no entendía que cada año sufriera aquel castigo atroz ante tanta pasividad de unos espectadores, aparentemente compungidos.

Cuando ante el muchacho desfilaba la “Oración en el huerto”, bajo un fuerte olor a incienso y en mitad del silencio procesional, gritó:

—¡Escápate, Jesús! ¡No te dejes apresar, por favor!

 

 

IsidroMoreno

(Para “Relatos en Cadena”.  Cadena SER, 05-03-18)

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REBELIÓN EN EL CATRE

Siempre me dices que por muy grande y bulliciosa que sea una ciudad, en el fondo no es más que la suma de miles de micromundos, de espacios paralelos que día a día se repiten con la insistencia y precisión de reloj suizo y sólo acompasados por unas variables de los visitantes casuales que, como un universo transversal, le aportan esa frescura y distinción sobre el tedioso pueblo donde nunca ocurre nada excepcional, según me cuentas, estimado amigo.

Cada día me narras las mismas ideas pero vistas desde distinto ángulo. Tus ángulos ya me los conozco: el negro, el positivo y el de persona equilibrada. Es raro este último.

Hoy me estás relatando que la florista de la esquina con peluca rubia que todos los días te ofrece un ramito, se la ha tragado la tierra nada más haber pasado tú junto a ella. Que lo presentías. Que el dibujo en la pared parecía que te anunciaba algo extraño, pues era extraña la figura de la niña con la cabeza completamente vuelta hacia atrás observando el sumidero de la acera.

Mira, estimado amigo, lamento tus carencias, pero estoy harta de ser tu almohada. Cómprate un muñeco diabólico y le lloras.

CIRCUITO TURÍSTICO

 

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Tras el incendio del «Museo de cera y antropomórfico», vecinos y corporación municipal, temiendo perder su atracción turística y fuente de ingresos del pequeño pueblo, decidieron, casi en secreto, reinventar su museo.

Cada mañana, con riguroso horario laboral, se ubican en sus puestos respectivos, los taquilleros, guías y vendedores de souvenirs. Dentro del museo, los actores, en su papel de estatuas, se instalan sobre las peanas y, con gran teatralidad e indumentaria al uso, esperan a los turistas.

Los visitantes elogian el realismo de las esculturas, no así algunos parecidos físicos con los personajes famosos, pero claro, ¡Nadie es perfecto!

IsidroMoreno

(Texto de 100 palabras)