OBSTINACIÓN

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Me aposté junto a la cabina de teléfono.

Me tendí en mitad de la calle fingiéndome desmayada.

Subí en topless a la azotea del más alto edificio.

Mantuve guardia ante la puerta del Daily Planet, haciendo vudú a la estúpida de Lois Lane.

Me encerré en el calabozo de la comisaría.

Gritaba tu nombre cuando, a rastras, me sacaban del calabozo de la comisaría.

Me leí, en ENTC, todos los relatos sobre héroes.

Me apunté a Superhéros Sans Frontières

Estoy aprendiendo a hacer el pino para que te fijes en mí, o me rescates, o me cojas en tus brazo, o me… ¡¡Por Dios, Superman!!

 

IsidroMoreno

INVISIBLES

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Múltiples zonas de la capital fueron acordonadas en previsión de altercados, generándose un gran despliegue policial tras el anuncio de la manifestación de los «Invisibles».

Periodistas gráficos de múltiples televisiones, prensa y revistas nacionales e internacionales, armados de cámaras y objetivos, se disponían estratégicamente a recoger y transmitir tan paradójica manifestación de Invisibles que, al parecer, estaría constituida por científicos, magos, mitos de leyendas urbanas, frikis y, posiblemente, de otros indeseables individuos con dudosos fines.

La televisión pública, ante semejante acontecimiento, dedicó el titular del telediario a dicha concentración. Si bien, los tres minutos del reportaje televisivo consistían en nueve tensos planos secuencia, en los que se apreciaban nueve típicos rincones capitalinos, sin gentes e inertes si no fuese por la accidental invasión de escena por algún reportero o coche de policía.

A la mañana siguiente, en la portada de los periódicos aparecía una foto en gris, como velada y con el titular: «Los Invisibles celebran su gran éxito por la multitudinaria manifestación».

En el artículo periodístico, resaltaban la ausencia de altercados y detenciones, lamentando, eso sí, la indeseada asistencia de algunos invisibles de los denominados fantasmas sin sábana, que, con aviesos fines, trataron de reventar la concentración sin lograrlo, pues, reducido su presidente un tal Josemari, emprendieron la huida por el Paseo del Retiro —que para eso será.

En cuanto al propósito de su invisibilidad, así como de las bondades del experimento, no dejaron constancia expresa alguna, aplazando para próxima exhibición, las aclaraciones, retos y fines perseguidos, por lo que…

—¡Continuará!

 

IsidroMoreno