ANUALES VISITAS

 

ANUALES VISITAS

(Obra finalista en concurso mensual “50 palabras” Noviembre-2014)

Ahora, escuchando el murmullo externo, intento calcular cuántos primeros de noviembre llevo en “La Eternidad”, mi estrecha residencia de madera y mármol anclada en camposanto, que por estas fechas se engalana con multitud de flores que no veo, pero adivino y hasta creo que su olor evoco en melancólico recuerdo.

 

IsidroMoreno

(Versión reducida a 50 palabras de mi obra “Visitas”, para el concurso mensual en facebook  “50 palabras”)

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CARPE DIEM

 

CARPE DIEM

Con nuevo y carísimo vestuario, se alojó en el Ritz, convocó individualmente a cada amigo,  comió, bebió, rió,  bailó con su amor imposible, luego fue de putas, luego cantó, luego lloró, luego se despidió y al día siguiente, según lo previsto, se internó en la unidad de paliativos de oncología.

 

IsidroMoreno

(Para concurso “50palabras”   Dic-2014 publicado en Enero-2015 )

EXTRATERRESTRES (Bis)

 

EXTRATERRESTRES (Bis)

Recibí diversos comentarios sobre mi relato “Extraterrestres” coincidentes en que  ellos  habitan entre nosotros.

Aterrorizado, he vuelto a casa para deshacerme  de mis compañeros de piso.

Después de acabar con la vida del pez payaso  y del hámster, el loro se escondía tras su columpio mirándome con cara de terror.

 

IsidroMoreno

(Para concurso en Facebook  “50 Palabras” Noviembre-2014)

Cualquier parecido con la realidad es mentira, pues soy ardiente defensor de los animales.

 

INGENIOSO HIDALGO

INGENIOSO HIDALGO

Alonso Quijano, apenado por el rechazo de Dulcinea, harto de luchar contra cobardes gigantes disfrazados de molinos, decepcionado de los parroquianos a los que ayudar pretendía y rendido ante la evidencia de no comprender a un mundo equivocado, retirose a sus aposentos encomendándole a Sancho que lo contara en “50palabras”.

IsidroMoreno

(Para el concurso mensual en facebook  de “50palabras”)

Ciudad Real Noviembre-2014

DESEOS GUARDADOS

 

DESEOS GUARDADOS

Con motivo de obras por remodelación de la antigua oficina de Correos, se preparaba para ser destruida buena parte de documentación, archivos, legajos, etc. que el tiempo y la informática los habían convertido en obsoletos o directamente inútiles.

En plena selección de aquellos polvorientos y antiguos papeles, la empleada de correos descubrió una inquietante caja de cartón cuyo contenido le resultaba aún más inquietante.

La vieja caja guardaba cientos de sobres cerrados pero todos con el mismo destinatario aunque con denominaciones ligeramente variadas, pues unos decían “RR. MM. de Oriente”, otros “Reyes Magos” e incluso otros más personalizados, como…  “D. Baltasar el rey negro de Oriente”, etc. pero que en cualquier caso, evidenciaban el destinatario.

La funcionaria de correos, ante tal sorpresa y dadas las circunstancias, no pudo contener la curiosidad y comenzó a abrir sobres amarillentos y leer aquellas ingenuas, infantiles y estereotipadas cartas a “sus majestades de oriente”.

En aquella pequeña población, como es habitual, prácticamente la totalidad de los vecinos se conocían, por lo que no tardó en descifrar tras aquella caligrafía infantil, los nombres de muchos de los vecinos del pueblo.

También y con especial alegría, encontró una carta de papel rosado firmado por Santiaga M., su actual mejor amiga a la que inmediatamente la llamó para comunicarle que le tenía guardada una sorpresa.

Cuando Santiaga finalmente leyó aquella carta, sus ojos le brillaban fruto de la emoción sentida al recordar a aquella niña expresando sus preferencias por determinadas muñecas, sus deseos de salud y felicidad para ella y su familia, que si bien parecían infantiles, reconoció que, más de cincuenta años después, aquellos anhelos y afanes, eran los mismos que aún tenía y que en realidad, nos acompañan a lo largo de toda nuestra existencia.

IsidroMoreno

 

Dedicado a mi amigo Santiago que me inspiró el presente relato.

EL CIELO DE LA PRISION

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EL CIELO DE LA PRISIÓN

(Obra ganadora del  XI Concurso de Relatos Cortos “Luis del Val” 2014)

 Las cuarenta habitaban juntas, sus esbeltos cuerpos y cabezas permanecían en continuo roce debido a que el habitáculo estaba diseñado para simplemente albergarlas, custodiarlas, cabeza con cabeza, rígidas, sin lujos ni miramientos.

En tan oscuro y enjuto recinto,  la inquietud crecía con el paso de las horas,  pues se observaba que, de cuando en cuando, el techo de aquella celda se deslizaba hacia atrás y la estancia se iluminaba.

La situación prometía momentos felices si no fuera porque, además de entrar la luz y nuevos aires, también eran invadidas por dos extraños seres que atrapaban  y sacaban a una de ellas.  Aquella compañera ya no regresaría.

Ya sólo eran cuatro prisioneras y crecía el temor por el destino incierto y sin retorno que ese cielo corredizo les anunciaba.

De forma implacable y tras una fuerte sacudida, el techo se abrió nuevamente y dos vigorosos dedos entraron en la caja de cerillas  atrapando una de las cuatro que aún restaban.

Fuerte rasque de la cabeza con la rugosa superficie de la caja…. ¡cabeza en llamas!… ¡fuego abundante!… ¡Es el fin!

Sí, era el fin, pero la asustada cerilla, con su cuerpo en llamas y ante la punta de un cigarro, recuperó su dignidad, ofreciéndose  a realizar la efímera misión a la que se le había destinado  y que acabada de conocer. Era su fin y su final.

El cigarro, observando a la cerilla en llamas,  muy compungido comprendió  que sus vidas eran paralelas y parecidas. Su incineración había comenzado. Ahora su fin también era inexorable.

IsidroMoreno

EMERGENCIA

 

ambulancia con las luces intermitentes en la carrera a la sala de emergencia Foto de archivo - 15147123

EMERGENCIA

La situación era más grave a cada momento. Su esposa yacía sobe la cama con severos síntomas de asfixia.  El médico había sido avisado pero probablemente tardaría más de la cuenta.  Recordó que en esos casos se hacía imprescindible una traqueotomía para poder salvar la vida del agonizante.

Desesperado y nervioso, sin saber nada sobre medicina, se dispuso a realizar tan arriesgada operación que tan sólo conocía por comentarios de calle o quizás lo habría visto en alguna película.

Tomó un cuchillo de la cocina, buscó un bolígrafo Bic  para usar de cánula y con pulso acelerado, lágrimas en los ojos, balbuceando una oración y el nombre de su mujer, se dispuso a hundir el acero en la tráquea de su amada esposa.

Al día siguiente, en portada de muchos periódicos,  se podía leer:

“Nuevo caso de violencia de género”

Días después y tras la investigación policial oportuna, una noticia de prensa aunque no en primeras páginas,  aclaraba el fatal desenlace del matrimonio fallecido, ella por una deficiente traqueotomía y el esposo,  abrazado sobre ella, se habría quitado la vida ante la trágica pérdida de su amada.

IsidroMoreno